jueves, 5 de julio de 2012

Salmorejo con virutas de ibérico y huevo

entre col y col, beluga

Ya, ya sé que este plato lo podría preparar mi perro si supiera enchufar la thermomix, pero de eso se trata, que no haya casa en el mundo donde no se prepare un buen salmorejo por falta de receta, vamos, por no saber cómo se hace. Si no hay jamón ibérico lo podemos sustituir por jamón serrano, prosciuto, cecina o similar. Y si en lugar de huevo duro picadito lo presentamos con huevos de codorniz cocidos y partidos por la mitad (longitudinalmente, que os veo venir), quedará de lujo. 
Para la operación bikini se puede reducir el pan a la mínima expresión y aumentar la proporción de tomate, también se puede hacer con menos aceite aunque perderá cremosidad. Y, claro está, lo podemos servir con cebollino picado (o sin guarnición).


Música recomendada: Fidelity (Regina Spektor, live at Lollapalooza, 2007)

Ingredientes:
(4 raciones)
5 tomates maduros
pan del día anterior (unos 80 g)
aceite de oliva virgen extra (60 g)
1 diente de ajo
vinagre (opcional)
sal
jamón ibérico (1 loncha) y 1 huevo duro

Preparación:
Hervimos un huevo (10 minutos), lo enfriamos, pelamos y picamos menudo. Lo reservamos en un bol. Picamos también el jamón y reservamos en otro bol. 

Con thermomix
Lavamos los tomates, los troceamos en 4, retiramos el pedúnculo y echamos al vaso junto con el ajo y el pan. Trituramos a vel. 7-8-9, hasta que quede bien fino. Añadimos la sal y el aceite (algo más de medio cubilete) y, si nos gusta, un chorrito de vinagre. Trituramos a vel.8 y enfriamos antes de servir. La consistencia tiene que ser espesa, si nos queda muy líquido le añadiremos pan y si está demasiado espeso, aclaramos con agua muy fría.
La guarnición la presentaremos aparte para que cada comensal se sirva a su gusto, o bien podemos servir cada ración con un poco de jamón y huevo y un chorrito de aceite.

Sin thermomix
Trituramos con la batidora los tomates lavados y troceados, el diente de ajo, el pan mojado con el vinagre y el aceite y la sal. Batimos todo lo que podamos y pasamos el salmorejo por un pasapurés o un chino para dejarlo más fino. Tiene que quedar espeso, pero si está demasiado espeso, lo aclaramos con agua muy fría. Enfriamos en la nevera unas horas y servimos con los boles de la guarnición aparte, para que cada uno pueda servirse a su gusto. O con un poco de jamón y huevo en cada ración y un chorrito de aceite de oliva virgen. 

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